Mientras meditaba sentada en la playa, después de haber conseguido realizar un Reto que para mí suponía un gran esfuerzo y ruptura de Patrones, quizás para ti pueda resultar sencillo darte un chapuzón en la playa en pleno Diciembre, pero Yo, he tenido que enfrentarme a una cargante e insistente voz que resonaba todo el tiempo en mi cabeza diciéndome cosas como: «Yo no puedo hacer eso», «Hay que estar mal de la cabeza …» , «Jamás lo conseguiré» , «No quiero ni intentarlo» , «Soy la persona más friolera del mundo»… Y bla, bla, bla, bla y todos los bla’s más que te puedas imaginar…

Mientras meditaba sobre todo esto, pensaba: ¿Qué será lo próximo que voy a conseguir? ¿Hacia dónde me fijo otra meta, otro reto «imposible» para romper otro patrón?

Entonces, casi sin darme cuenta,  empecé a fijarme en una chica y un hombre que paseaban por la playa seguidos de su perro… El can, estaba en actitud activa, las orejas de punta, movía la cola y miraba a la chica y la seguía como esperando algo. Entonces me di cuenta de que ella llevaba en la mano uno de esos lanzadores de pelotas para perros. Se preparó, colocó la pelota y dijo: ¡Yaaa! Mientras la lanzaba fuertemente. El perro, echó a correr de inmediato con la mira puesta en la pelota y cuando la alcanzó, la atrapó y la trajo de vuelta inmediatamente a su dueña, depositándola a sus pies. Mientras, acto seguido y adoptando la misma actitud de entusiasmo que instantes antes, se quedó de nuevo esperando el momento de ir a toda velocidad a por la pelota. Y así, una y otra y otra vez mientras avanzaban por la playa…

¿Qué quería el perro? ¿La pelota? Si fuese así.., ¿Porqué la traía de nuevo a su dueña y no mostraba interés hasta que ella la volvía a tomar en su mano?

La Felicidad del Perro NO estaba en la pelota, ni mucho menos, sino en la expectativa de cuan lejos iba a tener que ir a por ella, cuan fuerte se la lanzarian y la energía que iba a experimentar al ir a por ella!!

Y cada vez, cada lanzamiento, le hacía caminar la playa de punta a punta, sin darse cuenta de lo largo que era el camino, disfrutando de cada logro, cada reto que afrontaba para alcanzar la pelota.

El UNIVERSO responde a todas nuestras preguntas. Me mostró con un ejemplo inmediato y claro de que la felicidad está en el camino, no en el destino y que el ÉXITO EN LA VIDA, viene por la consecución costante de una meta tras otra, un reto tras otro, una evolución tras otra ….

Movimiento, Movimiento, Movimiento, Movimiento….

Jamás dejemos de avanzar y así seremos COMPLETAMENTE FELICES. No importa cuantos escalones hayamos subido ya, no nos conformemos a mitad de camino, estamos aquí para conseguirlo TODO, vamos a por el siguiente nivel.

LA FELICIDAD LA DA EL PROGRESO.

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